Constantemente recordaba su voz. Al despertar lo
primero que miraba eran sus ojos. Al cerrar los ojos, eran sus labios. Me
provocaba llamarle y preguntar cómo estaba.
Esa noche recordé la primera vez que le vi. Estaba de
pie, parecía distraído y sonreía. No sé qué pasó por mi mente, pero lo único
que quería era saber su nombre.
Estaba enamorada de él. Y supe que él sería mi
tormento y mi sueño hecho realidad.
Ahora que está lejos, lo único que me llena son sus
recuerdos. No hay nada más, no hay presente y no hay futuro.
A veces me duele su ausencia y a veces me alivia.
- Eréndira Poe
- Eréndira Poe
Categories:
Amor,
Eréndira Poe,
Notas